
El Islam enseña al musulmán a tener la mejor apariencia.
¿Qué se entiende por buenos modales respecto a la higiene personal?
Es una alusión a las cualidades innatas que Allah puso en la persona, y que el Islam complementa con sus enseñanzas. Así, el creyente adquiere los mejores modales y la mejor apariencia e higiene uniendo lo innato a lo aprendido. El Islam da importancia al aspecto y a la belleza, puesto que la apariencia es y debe ser el reflejo de lo interior.
Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): “Cinco son los hábitos que conforman una buena higiene personal: la circuncisión, recortarse el vello púbico, recortarse el bigote, recortarse las uñas y afeitarse las axilas” (Al Bujari, 5552; Muslim 257).
La circuncisión: Se corta el anillo exterior del prepucio. Esto se hace generalmente los primeros días del nacimiento del niño.
Es recomendable y un buen hábito para la higiene personal en el hombre, aunque no es una condición para entrar al Islam, y no se considera pecado si el musulmán no se circuncida por temor u otra causa.
Recortarse el vello púbico: Esto también implica afeitarse aquellas zonas expuestas al contacto con excrementos y secreciones corporales, como la menstruación.
Recortarse el bigote: Dejarse crecer el bigote es lícito, pero si se deja crecer se lo debe recortar al límite del labio superior.
Dejarse crecer la barba: El Islam alienta a los hombres a dejarse crecer la barba, porque esto es un signo natural de su masculinidad.
Dejarse crecer la barba y no afeitársela es parte de la Tradición del Profeta (Súnnah).
Recortarse la uñas: Se recomienda recortarlas regularmente y no dejarlas crecer mucho para no albergar suciedades.
Afeitar o depilar las axilas, pues sus vellosidades están expuestas permanentemente a acumular sudor y olores corporales.