En principio todos los alimentos son lícitos en el Islam, excepto aquellos que claramente dañen la salud, la moralidad o la religiosidad del individuo. Allah creó todo cuanto existe en la Tierra para beneficio del ser humano, excepto aquello que le ha vedado; dijo el Todopoderoso: “Él es Quien creó para ustedes todo cuanto hay en la Tierra” (Corán 2:29).
